sábado, 7 de mayo de 2016

La Reencarnación



                                               
                                                 La reencarnación



Desde muy pequeño escuchaba las conversaciones de los mayores, en silencio y prestando toda mi atención. Había un tema que me fascinaba y era lo referente a misterios, leyendas, ciencias ocultas, pero sobre todo aquellos que hablaban de la reencarnación.

La imaginación de un niño va más allá de las fantasías y las cosas increíbles y me preguntaba ¿Cómo se sentiría una persona reencarnada en una gallina? Debía ser muy triste verla corriendo con la señora atrás para cogerla y hacer una sopa o un fricasé. Quizás pensaría que era una crueldad y no la necesidad de alimentarse.

Hoy, sentado en el portal, pienso que no podemos calificar a las personas cuando sacrifican a un animal para alimentarse. Las personas no son malas por eso. Las personas son malas cuando maltratan a un animal o a un semejante y transmiten odio y crueldad. Es una radiación distinta a las buenas personas. Cuando mi hija pasa la mano por mi cabeza siento que me baña con esas radiaciones de bondad y cariño que emiten las buenas personas. Sin embargo, hay otras que debemos apartarnos de ellas porque por sus ojos sale el odio y están dispuestos a darte una patada.

¡Es algo complicado eso de las otras vidas! Por eso ayer no maté al ratón porque pudiera ser Pepe o Mario. Me conformo con la ración de gato que me sirve mi hija.



Autor: Pedro Celestino Fernandez Arregui

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